Te dejaré ir,
no porque quiera,
sino porque retenerte
ha agotado mis brazos.

Denise Márquez (via denisesoyletras)

(vía contandocoincidencias)

—Hazme feliz
—¿Cómo?
—No sé, Muérete.

Quiero pedirle perdón por mi atrevimiento, por mi cobardía y por cada una de las debilidades que con seguridad me hacen indigno de habitar sus recuerdos

Diablo Guardían, Xavier Velasco (via orchidex)

(Fuente: iscorpiorising, vía pormitripa)

El Pacto-.

warupe:

Y si te prometo que voy a dejar de fumar, que me voy a inscribir en un gimnasio, que voy a botar la camisa azul que tanto odias, que me cortaré el cabello, que aprenderé a hablar fluidamente el alemán, que haré el esfuerzo sobrehumano de aguantar el francés, que me reiré de todos…

Me agarraba la mano pero impedía que me acercara.
Me quería en su vida, pero de lejos.

ideasviajando (M. Sierra Villanueva)

(Fuente: ideasviajando, vía irishcienta)

Ya van
Noventa y nueve
veces que miro
El teléfono.
-
Aún no verifico
Otra vez .
-
Tengo miedo
De llegar
A cien .
-
Y no ver
Su mensaje.

Intento de poesía patética #72- Francisco J Quintana (via extasisfilosofico)

90 días después.

Hoy recaí en la misma trampa que me pongo siempre: no puedo dejar de pensar en ti.

Fíjate que los días sin ti han sido mejor de lo que yo esperaba, estoy haciendo todo lo que me dijiste que tenía que hacer sólo que ahora por voluntad propia. Ya nadie sostiene mi mano como tú lo hacías ni me acaricia la espalda mientras duermo, pero todo bien. Ya nadie me da besos en la mañana y mucho menos me hace retorcerme en la cama como tú. He estado extrañando tus ronquidos a pesar de que llegué a odiarlos. He pensado que podría seguir engordando contigo y no tendría ningún problema a pesar de que dicen que me veo mejor que nunca. ¿Sabes? No, definitivamente no sabes cuánto te amo todavía. Y sé, por lo que llegué a conocerte, que ni un poco siquiera piensas en mi. Me imagino tu vida perfecta en un eterno colchón cómodo en dónde no te acuestas conmigo ni piensas en mi, me imagino tus noches largas haciendo lo que te gusta sin nadie que te diga “Ven amor, ven a dormir conmigo.”

Pero eso no es el punto por lo que te estoy escribiendo, después de una batalla elegida no tan inteligentemente pensé en ti, y todos los días he tenido pequeñas expediciones a tus tierras y es ahí dónde te encuentro. Sigues habitando un cuartito en mi azotea y de vez en cuando me pierdo con el único fin de encontrarte. SOY TODO UN CLICHÉ CUANDO TE ESTOY AMANDO.

Ha sido una semana completa de soñar contigo, mis amigos dicen que me estoy obsesionando, pero no lo creo, no lo creo porque puedo dejarte cuando quiera, y eso mismo es mi problema ¿qué me estoy haciendo? En mis sueños he sentido de mil formas cómo son nuestros reencuentros y nuestras despedidas, te he visto marcharte unas 4 veces y volver casi el doble. En sueños me veo de nuevo abrazada a ti casi aferrándome a tu espalda. En sueños nos he visto ver estrellas y caminar tonteando como siempre. En sueños he vuelto a sentir cuanto me amas y que sinceramente no quieres que me vaya, aunque temprano tú te fuiste.

Si he de soñar contigo no estoy segura de querer despertarme. Estos días termino por confundirme y no termino de entender que la realidad está ahí cuando despierto -como el dinosaurio-. Y yo te amo, te amo (aquí va tu nombre), te amo y te odio porque eres la mejor puta relación que he tenido…

Hoy recaí en la misma trampa que me pongo siempre: no puedo dejar de pensar en ti, el tiro al pecho termina por matarme cuando me encuentro sentada frente al monitor escribiéndote aunque jamás vuelvas a leerme.

Seguir haciendo el amor con la persona que queremos, pero que no nos corresponde, es un disparate. Cada encuentro clandestino es la confirmación de un “sí” con sabor a “no” , y una afrenta para la autoestima.

(via macjave)

(Fuente: rosy-ruby, vía beyour-babydoll)

(Fuente: pierrickmoules, vía pormitripa)

Ya sé que estás cansado, que no me querés más. Nunca me quisiste, era otra cosa, una manera de soñar. Andate, no tenés por qué quedarte. A mí ya me ha pasado tantas veces…

(Fuente: escepticismos, vía diluvie)

Nosotros debimos estar juntos. Permanecer juntos. Yo debí buscarte menos, provocarte más. Tú debiste quedarte. Debimos quedarnos juntos, viajar por el mundo en mi cama, deshacer las almohadas, soñar, volar, quedarnos. Debí verte más los dientes, hacerte reír, tomarte de la mano y nunca dejarte ir. Debí no haberte querido tanto, no hacerte sentir necesario así tal vez te hubieras quedado. Debí conocerte más antes de enamorarme, debí enamorarte más antes de quererte tanto. Debí y debiste, debimos tanto.

Es incierta la melancolía en este instante, se ha escapado de mi. Ha huido con todo lo que tenía.

El día en que decidió llorar. (via notasdepapel)

(vía maldita-dulzura)

Prometes que me llevarás hasta el final del sur. Será que nunca te expliqué que para mi, el viaje eres tú…